El ambicioso cuarto álbum de The Clash, 'Sandinista!', fue grabado en distintos estudios. Uno de ellos fue el Electric Ladyland Studio, que en su día fue construido para Jimi Hendrix. Strummer y los suyos decían que se sintieron observados por alguna presencia en todo momento. Lo que más les asustó fue la aparición de una pista de guitarra, de sonido muy Hendrix y que ninguno había grabado, en una de las canciones.




















