
Barack Obama, el candidato demócrata afroamericano a las elecciones a la presidencia de los Estados Unidos, tiene al mundo del rock de su lado. Según las encuestas, los jóvenes prefieren al senador negro antes que a Hillary Clinton, en parte por el apoyo que le brinda la escena musical. Es la última gran nota sonada que marca la candidatura de Obama frente a Hillary, y siempre con la mirada puesta en la futura lucha con el republicano John McCain por llegar a la Casa Blanca.
Bruce Springsteen es uno de los más fervientes fans de Obama, de quien ha dicho que es el mejor candidato para revertir "el terrible daño que se le ha infligido al país los últimos ocho años".y que "representa al país que ha inspirado mis canciones los últimos 35 años, un país generoso con una población dispuesta a enfrentar problemas complicados y sensibles, un país interesado en su futuro común y en el potencial de su sentir popular. Es un país de libertad y solidaridad''.

Pero no sólo artistas mainstream le conceden su apoyo. Sin ir más lejos, Wilco. El grupo tocó en un concierto en Chicago para patrocinar su candidatura mientras su líder, Jeff Tweedy, compartió invitación con Obama en el show nocturno de Conan O'Brien. Arcade Fire, por su parte tocaron dos noches en Ohio para impulsar las aspiraciones del senador. Su líder, Win Butler publicó que "es el único candidato que nos asegura el cambio".
La lista no se acaba ahí, si no que continúa con los psicodélicos Greatful Dead, el ex bajista de Nirvana Krist Novaselic, el rapero Q-Tip o Will.i.am de The Black Eyed Peas. Éste último fue responsable de una pequeña campaña mediática "Yes We can", en el que personajes del mundo de las artes como la actriz (y ahora cantante) Scarlett Johansson, John Legend, Kate Walsh, el ganador del oscar Herbie Hancock o Amber Valetta, cantan y repiten las palabras de uno de sus discursos.
La prensa musical también toma partido. La edición americana de la Rolling Stone, apoya la candidatura del senador afroamericano al identificarse con su mensaje de cambio y al que llama "la maquinaria de la esperanza".




















